domingo, 20 de septiembre de 2009

La crisis de los medios o los medios de la crisis

Hasta hace poco tiempo cualquiera pensaba que el periódico El País era a los socialistas españoles lo que el Pravda a los dirigentes de la extinta URSS, su órgano de expresión. Pero he aquí que que el pasado miércoles día 16 abres el periódico y desayunas con un editorial cuyo título, En la pendiente, ya hace dislumbrar por donde van a ir los palos. Y como remate en el periódico de hoy la supuesta Defensora del lector, que de forma elocuente titula su artículo como El País y Zapatero: una critica incómoda, intenta negar con una entrevista al Director del periódico el giro editorial tras la decisión tomada por el Ejecutivo sobre la TDT de pago por decreto ley (¿era necesario y urgente o el inicio de la Liga de las Estrellas así lo hizo?). Uno ya está un poco harto del circo, pan y toros. PRISA, defensor durante años del socialismo, incluso en los momentos más duros del Gobierno de Felipe González se rebela a las decisiones (¿meramente políticas?) y atacan la falta de rumbo del Gobierno ante la grave situación económica en la que nos encontramos inmersos y los malos augurios de los expertos. El País, dirigido por el Todopoderoso Jesús del Gran Poder, se hizo poderoso con el PSOE en el Gobierno, compró la SER a precio de saldo, consiguió hacerse con la primera televisión de pago por visión (Canal +) y la concesión a dedo de un nuevo canal en abierto (Cuatro). Pero todo aquello ya está olvidado, lo importante es el presente y la difícil situación en la que se encuentra todo el grupo, arrastrado por el deficit de Canal + y la consiguiente caída en Bolsa del precio de las acciones hacen que la mejor defensa sea un ataque. Mi opinión es que dificilmente cualquier medio de comunicación puede ser realmente neutral, ya sea por intereses políticos o económicos, y eso se demuestra en los lectores de cada periódico o en los oyentes de cada emisora de radio. Sería practicamente imposible que un votante de IU sea oyente de la COPE o que un lector asiduo de El Mundo se proclame como votante del PSOE. Estos pesebreros y estómagos agradecidos, plumillas de medio pelo y larga mano se enfrentan a los que les alimentaron durante largo tiempo al ver que se reduce su ración diaria poniendo en entredicho su propia credibilidad y levantando ampollas y suspicacia entre sus lectores. Y mientras, el fiel lector ve como manipulan sus mentes y por ende sus ideas, sin darse en muchos casos cuenta de que el que informa y debería ser imparcial y simplemente debería exponer unos hechos para que fueran analizados por los lectores, no sólo no lo hace si no que manipula y desinforma a sus conveniencia o la de su medio de comunicación. Que la crisis es algo serio y que este Gobierno no esta operando de la mejor manera posible es indiscutible, que deberían de tomarse otras medidas y racionalizar el gasto y conseguir nuevos ingresos para poder hacer frente a éstos es impepinable. Pero dificilmente podremos salir de esta crisis mientras el PSOE cierre filas con Zapatero sin que una corriente crítica desde dentro pida un cambio de rumbo, sin que los partidos en la oposición, todos, pongan sobre la mesa medidas para enderezar la economía, empezando por los partidos nacionalistas (o provincianos) que exigen un aumento en la financiación pero que no sólo no reducen sus gastos (sobre todo de representación, publicidad en autobombo y platillo y otros tanto o más superfluos). Se les llena la boca solicitando que los "agentes sociales" se impliquen y los sindicatos, un atajo de paniaguados, no hagan un frente común en defensa de los trabajadores, que cada vez se sienten menos representados por ellos y peor tratados, indefensos ante las empresas y las medidas del Gobierno y de los Reinos de Taifas de Comunidades Autónomas y subidas de impuestos de los Ayuntamientos. No estoy en contra de la subida de impuestos y más en estos tiempos que nos toca vivir siempre y cuando sean bien distribuidos y te veas recompensado en una mejora para todos los ciudadanos y no sólo de unos pocos (que me da la sensación que no son siempre los más necesitados si no de los de siempre) solamente para seguir conservando sus votos y seguir en el poder. La culpa de la crisis es de los especuladores y no sólo de los Bancos, el patito feo, y hemos de arrimar todos el hombro, pero cada cual en función de sus ingresos y sus beneficios, pero una subida de impuestos como la que se plantea (aún no suficientemente explicada por Zapatero) será pagada por todos, sobre todo por las clases menos favorecidas y al final la mal llamada "clase media" seremos los paganinis de este esfuerzo, perdiendo cada vez mayor poder adquisitivo y por consiguiente reduciremos más el gasto y será la pescadilla que se muerde la cola y el final de la crisis seguirá siendo mas lejano. Hemos pasado de un tiempo en el que todos teníamos derecho a tener de todo, comprando a plazos y ya se pagará, a esperar las próximas rebajas y a no renovar el vestuario por ver como van las cosas. Mal augurio ante la falta de esperanzas y la falta de medidas. Las imagenes de cara a la galería (puños en alto y demás) no sirven para nada si no hay un cambio estructural del sistema. No queremos que nos hablen de derechas o de izquierdas, ni de píldoras poscoitales o crucifijos en las aulas, eso no nos importa, o que se les llene la boca diciendo que no cederán ante los poderosos (ja,ja pero con retintín), lo que queremos son soluciones radicales y no que tomen medidas que parecen ser tomadas para salir del paso pero que no toman el toro por los cuernos. Los banqueros piden que los políticos no se metan en Banca, pero el presidente de la CECA (Quintás) pide elecciones anticipadas y ellos siguen sin bajarse sus salarios, sus bonus y sus pensiones, mientras desregulan el sector, por ejemplo lo que está sucediendo con los horarios de bancos y cajas, prejubilan a gente con muchos años de experiencia y los sustituyen por empresas de trabajo temporal por, dicen, su menor coste, pero realmente con el único fin del divide y vencerás y mientras los grandes sindicatos miran para otro lado. No quiero ser catastrofista pero miedo me da lo que nos espera. Y ante los que nos intentan hacer creer que somos la generación de la información, que tenemos toda la información a un sólo click con nuestra conexión tercermundista, de en el mejor de los casos 6 megas a unos precios de escandalo, para al final darte cuenta que los de siempre son los que mandan y los que te informan cada vez te engañan más y que no sabes cual es la verdad y la realidad y mucho menos lo que nos espera. No se si unas elecciones anticipadas son necesarias pero que conmigo no cuenten para participar en esta farsa. Y por supuesto que cuenten con un lector menos a partir de ahora. Y si siguen con la idea de cobrar por acceder a la información del periódico por internet (como vienen anticipando últimamente) por mi les pueden dar dos duros. Pero siempre, después de una época de sombras y de crisis viene una época de luces y de ideas. Eso espero y no pecar de ingenuo. Y ya está bien de tanto rollo que me he puesto un poco trascendental y completamente tocadiscos ("rallao", se entiende).

jueves, 10 de septiembre de 2009

Resacón en Las Vegas

Te levantas por la mañana, pones la radio y te desayunas con la crisis, 19 nuevos muertos en un atentado suicida de un loco taliban en el otro extremo del mundo, que si la vacuna de la gripe y sales corriendo al trabajo viendo en el Metro la cara de pocos amigos del resto de los viajeros que veras al día siguiente a la misma hora, con la misma expresión de alegría y mientras vas pensando en lo que te espera y lo que te tocará aguantar durante el resto de la jornada. Pues sí, tras tantas alegrías lo único que esperas es llegar a casa, Dios sabe a que hora y olvidarte del mundo. Pues con películas como éstas consigue desconectar al menos durante una hora y media. No es que sea una de esas pelis magistrales que pasarán a los anales del cine, pero lo que es seguro es que cumple perfectamente con su cometido: entretener.
Todos hemos visto Despedida de soltero, con Tom Hanks, (he de reconocer que yo al menos media docena de veces), Porky´s o Desmadre a la americana (John Bellushi, para mi el mejor comediante de los ´80). Son películas chorras, sin más, que combinas gags y gamberradas al peor estilo de los USA pero que te resultan alejadas de nuestra realidad, de nuestro país. Y Resacón en Las Vegas, aunque sea una americanada más te da la sensación que eso te ha pasado a tí o te puede pasar en cualquier momento. ¿A quién no le ha pasado que después de una noche loca te despiertas y sólo recuerdas unos pocos retazos de lo que pasó en esa noche? Afortunadamente al día siguiente te das cuentas que no eres el único al que le sucedió lo mismo el día anterior y mientras te tomas "n" birras para regular tu ph junto a los demás vas desgranando retazos de aquí y de allá para tener una ligera idea de lo sucedido desde que saliste de casa y de como llegastes a la mañana siguiente y de lo que ocurrió en ese ínterin. Las risas están aseguradas. Lo mejor de un globo de estos, son dos cosas: la primera, que estás seguro que a pesar de haberte mamado como un piojo y tener al día siguiente un clavo en la cabeza, que después de descomer el olor a podredumbre que dejas te das asco a ti mismo y que se te ha quedado un cuerpo de jota que para que las prisas (que te recuerdo que ya tienes una edad), estás seguro de que te lo has pasado de muerte a pesar de tener esas lagunas inmensas y la segunda, es que esto es como los polvos, lo mejor es contarlo después a tus cincuenta mejores amigos.
El director es Todd Philips, que puede vanagloriarse de haber dirigido Viaje de pirados, Starky y Hutch, Escuela de pringaos o Aquellas juergas universitarias. Está última tiene una escena sensacional (el resto de la cinta es un truño de tamaño descomunal). A una de los protas, sus "colegas" le atan el ciruelo con una cuerda y en el otro extremo ponen un trozo de cemento y mientras le preguntan: "¿confías en mi?, ¿confías en que llegue al suelo?". Sólo por eso merece perder hora y media de tu vida viéndola, que en cosas peores habrás perdido más tiempo.
No es sólo un encadenamiento de sketches graciosos, sino que la confusión y los acontecimientos inesperados le dan un ritmo rápìdo, esperando la marcha de los mismos para llegar a comprender lo sucedido en esa noche, pero hasta el último momento no se deshace toda la madeja. Fresca y divertida y por ello recomendable. Ríete, es gratis (la risa y la peli también, si sabes como, aunque yo he de decir que la vi en el cine y pague por ello, eso sí, sin que sirva de precedente). Una frase extraida de la película de esas que podrías utilizar varías veces cualquier día de la semana: "Eres demasiado estúpido para insultarte".

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La soledad de los números primos

Lo de los "plimos" no tiene nada que ver con el "Richal", ni el "Yonatan", que esos son otros "plimos". Hoy vamos a hablar de la crítica literaría, que al igual que otras críticas (películas, comics, música,...) muchas veces no comprendes. Algunos gapafastas de los cojones, con una patina de cultureta sesentero. pero con gafas de 500 euros, con tres reseñas literarias, dos ejemplos ejemplarizantes de mitología griega o romana y cuatro nociones básicas de filosofía (en muchos casos extraída del manual para el examen de Selectividad) escriben artículos que no hay un Dios que los coja por ningún lado, por que no los entienden ni su padre (y en algunos casos yo creo que ni ellos mismos entienden lo que escriben, pero se creen muy listos los pedazo de gilipollas). Al final, después de haber leido tres veces el artículo en cuestión no sabes de que va la peli, si es buena o mala, pero eso si te has enterado que el técnico de las luces es el mismo que el que hizo su mejor trabajo en un remake en blanco y negro de una película iraní que sólo se estreno en una sala de Segovia, en versión original con subtitulos en francés en la sesión golfa de los jueves (¡a quien cojones le puede interesar¡). Un ejemplo, ¿alguien ha leido el Fotogramas ultimamente?, creo que siguen publicándolo, pero no estoy seguro, no recuerdo haber visto a nadie en estos últimos ¿cinco años? ver a nadie con un ejemplar debajo del brazo, debe ser que el que compra la revista es como el que compra la revista Zero en un pueblo de Ciudad Real, que la compra a hurtadillas cuando va a la capital y sólo se la enseña y habla de los contenidos de la misma con sus iguales. Lo de Babelia, el suplemento de literatura de El Pais, es de escándalo. Sólo escriben bajo cuerda (como decía la canción: bien pagaos, los llaman los bien pagaos) y cada día es más cutre. Da verguenza ajena leerlo. Y podríamos seguir con la radio e incluso algunas páginas guebs. Pero, mejor no dar más nombre ni hacer más sangre del tema.
Y todo esto venía a cuento por el último libro que he leído: La soledad de los números primos de Paolo Giordano. Había leído varios artículos, tanto de algún periódico como de algún blog, que me animaron a comprar el libro. Era la primera novela de un físico italiano que había sido todo un best-seller en Italia. La historia parecía interesante, ya que trataba de unos seres inadaptados (un joven que se automutila y una anoréxica) que viven ajenos y alejados del mundo y utilizan la soledad como medio de autodefensa de sus personalidades estrambóticas. Pues eso, que prometía, pero tonto de mí, ya sé que cuando te dan una caja envuelta en un bonito papel dorado y llena de lazos por fuera, a veces dentro han escondido una mierda, para quedar bien. Y este es el caso. Me ha decepcionado. ¿Por qué? Pues por que para hablar de la soledad no hay es necesario hablar de seres marginales que se infringen dolor a ellos mismos y a los que los rodean, que uno ya está un poco harto de estos seres que resultan tan ajenos por ser tan extraños, demasiado forzados. La escritura es demasiado sencilla, muy ameno y rápido para tratar de un tema tan difícil, con algún que otra pincelada un tanto gore. Y la segunda mitad del libro me parece simplemente un pestiño. Hay situaciones que no comprendo, como cuando ella le enseña a conducir a él, no se a cuento de que viene. Y el final es totalmente predecible y suena a algo contado mil y una veces, dos seres que entrecruzan sus vidas continuamente, corren por caminos paralelos para nunca encontrar una intersección en ellos. Si algún día hacen una película del libro la estrenaran un sábado cualquiera en Antena 3 o Tele5 como el típico telefilm de sobremesa para echarse una buena siestecita, por eso de lo truculento de la historia y de los personajes. La verdad que cada vez estoy mas harto de personajes extremos que son como muchos de los actores de hoy en día, que parece que en lugar de actuar delante de una camara están ahí puestos de atrezzo, que siempre mantienen el mismo gesto, así les den una patada en los huevos o reciban un sms diciéndoles que acaban de matar a su madre, o bien sobreactuan de tal modo que parecen que les acaban de pisar los juanetes después de haberles puesto una multa de tráfico y tienen pinta de Norman Bates puesto de esteroides. El mundo está en decadencia y la "cultura" cada vez es más basura, menos mal que de vez en cuando respiramos una bocanada de oxigeno.

jueves, 27 de agosto de 2009

Desgracia

Es una desgracia tener que madrugar, vestirse todos los días de "romano" y aguantar a los plastas de turno sabiendo que seguirá siendo así hasta que un día con 50 años (tan cerca, tan lejos), ojala, me prejubilen. Pero no me voy a poner de mal rollo, no señor, si no que voy a hablar de una grandísima novela que el Topillo, quién si no, me recomendó. Desgracia de J.M. Coetzee, una joyita de esas que lees de un tirón, 270 páginas en la edición de bolsillo y por menos de 9 euros, que para el que no lo sepa estamos en crisis y bien jodidos.
No es una simple novela de esas que te cuentan una simple historia, si no más bien una camino para una profunda reflexión sobre las personas, sus relaciones con los demás y los principios, algo cada vez más difícil de mantener hoy en día. Un profesor de Universidad tiene una serie de encuentros sexuales con una joven estudiante de su clase, lo que provoca que sea expulsado de la Universidad al renunciar a pedir disculpas sobre lo sucedido. No está dispuesto a humillarse ni a renunciar a sus sentimientos ni a los acontecimientos ocurridos ("en la vida hay cosas más importantes que la prudencia", "quiero decir que ya no fui el mismo de siempre. Dejé de ser un divorciado de cincuenta y dos años de edad y sin nada que hacer en la vida. Me convertí en un sirviente de Eros"). La integridad y la entereza del personajes son abrumadoras, no dejando que las habladurías y la posibilidad de perder todos sus privilegios y su estatus social quiebren su personalidad y sus principios. El tema de la edad y el deseo, me ha hecho reflexionar que antes, al contrario del protagonista, yo me fijaba en las criucas, pero ahora con la distancia de la edad y que las hostias que te da la dura realidad me fijo más en las frutas maduras que en las florecillas primaverales, no se si esto cambiará más adelante, pero ahora es así. Ya sabes el dicho, la gallina vieja hace mejor caldo, pero sin ser demasiado vieja que si no se enrancia el caldo, no te pases.
La historia sucede después de la caída del apartheid y también nos muestra como la población indígena (los negros) pasan de esclavos a amos y el enfrentamiento entre ambos mundos. La economía o la defensa de los animales no se quedan ajenas a sus meditaciones. Se suceden diferentes acontecimientos que harían quebrar la salud mental de cualquier persona pero el protagonista, a pesar de todo, se sobrepone y nos enseña como en la vida hay que ser fieles a tus ideas. Una novela dura, sobrecogedora pero altamente recomendable para todos por la maestría como está escrita.

martes, 25 de agosto de 2009

Si no fuera....

Si no fuera tan vago habría estudiado más, ahora tendría un trabajo mejor y ganaría más dinero, tendría un mejor coche (eso es cierto, nunca te compres un VW Touran, es una mierda pinchada en un palo). Si no fuera tan vago habría aprendido inglés y no el bantú que hablo y cantaría las letras en los conciertos y no tararearía, inventándome los estribillos. Si no fuera tan vago, no tardaría mes y medio en escribir en mi blog. Es cierto soy un perro muy perro, pero me encanta. A pesar de que de vez en cuando me planteo dedicar más tiempo para hacer nuevas cosas, para leer, para escuchar música, para ver esa peli o esa serie que me han recomendado. Pero me echo en el sofá, dejo pasar un rato y se me pasa. ¡Guauuu¡ Soy "mu" perro. Me he tirado un mes tocándome el pie (y otras cosas que no vienen ahora a cuento). Pero también he estado en Asturias, recorrido Ribadesella o Gijón, he estado en Santander, donde he salido a cenar con los colegas y con mi Moni, me he tomado "n" Alhambras los fines de semana, me he reído hasta echar las tripas y me lo he pasado muy bien. Me acostumbraría a vivir así siempre. Si no fuera tan perro habría hecho más cosas, pero que le voy a hacer si nací cansado. Es mi sino. Pero si no fuera así, sería otro. Y no quiero. Y el verano pasa, pero llegarán los tiempos oscuros y el gélido invierno con ellos y recordar este verano me ayudará a remontar el vuelo. ¡Gracias por ser mis colegas¡
Pd.: Prometo volver pronto y contaros los libros, los comics, las series (Penny, Penny, Penny¡¡¡¡) y las películas que he visto este verano, que son bastantes. Me voy que estoy que no puedo con lo mío. Que "caló" y que "resudao" que llevo.

martes, 14 de julio de 2009

Millenium 3

No voy a hablar de Friker Jimenez, sino del último libro de la trilogía de Stieg Larsson que posiblemente pase a la historia por sus libros pero no por los títulos pero no por los nombres que les puso, que son largos de cojones. Este último se llama algo así como La reina del palacio que tenía un bidón de gasolina por que los hombres no la quería ni ver, más o menos, es que no me recuerdo bien por que tengo memoría de pez después de tomarme anoche unas cuantas Alhambras, ya se sabe, es que esas cervezas las carga el diablo. Bueno, al lío. El primero sería la presentación de los personajes, con una historia interesante y bastante bien contada con un lenguaje periodístico en el que sorprende que la acción venga protagonizada por una joven outsider y la investigación la realice un hombre. El segundo sería el nudo de la obra y para mi el mejor de los tres con unos secundarios interesantes y el tercer libro sería el desenlace, con el que trata de poner todas las piezas del puzzle en su sitio, a veces un poco a capón. El papel de la hermana del Mikael Blomkvist de los cojones, Annika Giannini, es uno de los mejores de la tercera entrega y el juicio contra Lisbeth está muy bien llevado. Pero a pesar de ser el más voluminoso me parece el peor de los tres, quizá por que en el primero te puede sorprender un poco como se cuenta la historia, pero ya en este tercero es como los magos, que cuando ya les has visto unas cuantas veces ya le has visto el plumero y no te sorprenden sus trucos y ya sabes como va a continuar el espectáculo. Además la penúltima escena del libro es de esas que dices ¡anda vete "pa ", chavalito! No me gusta que me tomen el pelo y mucho menos con fuegos de artificio, la traca final que en lugar de deslumbrar te deja que ni frio ni calor, sino todo lo contrario. Acabo un poco saturado de la macarrilla de barrio que a veces parece una mezcla entre una Wonder Woman anoréxica, la novia de Terminator y la enganchada de los ordenadores autista friki de la vida. No se, no se... Se podría decir que es interesante la trilogía, no es el típico best seller prefabricado, en algunos momentos te engancha y no lo puedes soltar por la intriga de la historia, está bien contado pero creo, en mi humilde opinión, que tampoco es para tanto como te intentan vender. Mucho marketing.

miércoles, 1 de julio de 2009

Caso verídico

Una señora de unos setenta y tantos años entra en una oficina bancaria y se dirige a la primera mesa que encuentra. Enfurecida, le cuenta al empleado que quiere que le ponga su libreta al día para comprobar si le han devuelto el importe de dos recibos que la compañía de seguros le habían cobrado indebidamente, ya que en el mes de abril había solicitado la cancelación de las pólizas de seguros y dado al banco orden de que no se los atendieran. El empleado le dice que no figura ningún abono en la cuenta por ese concepto, sólo el ingreso de la pensión y que deberá de reclamar nuevamente dichos importes tanto en la oficina donde tiene la cuenta como a la aseguradora. La señora encolerizada dice que tras tres meses de reclamaciones por escrito y a un teléfono (de "esos que te cobran por llamar") a ambas entidades, la semana pasada había estado en su oficina bancaria y les había dado un margen de una semana para que se lo solucionaran. "Pues voy a ir a la ONU para hacer una reclamación por escrito". El bancario se rasca la cabeza y se mete el dedo en el oído para intentar quitarse el cerumen de las orejas. "¿Perdón?". "Sí, voy a ir a la ONU, que estuve el otro día informándome y me dijeron que les llevara "tos" los papeles "pa´ reclamal"". "Ah, entonces será que va a hacer una reclamación en la OCU o en la OMIC (Oficina municipal de información al consumidor)". "Pues eso, en la ONU o en la OMIN, pero o a mi me devuelven mi dinero o se van a enterar esos sinvergüenzas". Un día cualquiera en la vida de un bancario no sería lo mismo sin oír cosas como: "mirarme a ver como tengo el "euromibor" de mi hipoteca", "¿y a mi cuanto me "rentua" la cuenta?", "el cajero me la ha chupado (o se la ha tragado) y ahora no me devuelve", "si es que son todos iguales, unos chorizos, unos vagos y unos sinvergüenzas", "si viven como reyes y encima con lo que ganan", "pues a mi en mi banco no me cobran nunca nada", o a una abuelita que pide que no quiere volver a pagar unos recibos "bimenstruales" de la parroquia, etc... Casos, cosas y gente, otro día más de las vivencias de un empleado de banca. Que Dios me de paciencia, por que como me de fuerza un día de estos lío la de Columbine. En fin, queda cada vez queda menos para las vacaciones.