lunes, 25 de mayo de 2009

¿Es moderno ser de derechas?

En España, desde finales de los años 50 hasta el año 1996, la caída del Gobierno de Felipe González todos los considerados o autoconsiderados "progresistas" se calificaban como gente de "izquierdas". Los escritores, músicos, profesores universitarios o periodistas se aferraban a esta ideología por que era "cool". Pero, ¿por qué gente que en los años 70 u 80 abrazaban el marxismo-leninismo o independentismo catalán o vasco, algunos apoyando sin ningún rubor a los terroristas etarras han dado ese giro a su pensamiento hasta ideas totalmente ajenas a las de partida? Pues bien, este fin de semana he leído un artículo de opinión el El País escrito por el profesor de sociología de la Universidad Complutense, Ignacio Sánchez-Cuenca, cuyo título ya da que pensar: "La derechización de los intelectuales españoles". Estos ex-progres defienden que una vez superada, tras la caida del Telón de Acero y de los Regímenes comunistas, la idea del enfrentamiento entre derechas e izquierdas queda despojada de valor y de sentido, perdiendo sus convicciones y abrazando las ideas neoconservadoras y dejándose arrastar por el conservadurismo ideológico e intelectual, defendiendo ideas totalmente antagónicas de sus pilares de pensamiento de hace unos años. Aunque en el artículo, el autor se cuida bien de no dar ningún nombre de estos estómagos agradecidos, paniaguados y chaqueteros, vienen a mi mente muchos músiquillos venidos a menos y escritores mezquinos, que hace unos años se declaraban hippies y partidarios del amor libre y hoy ponen el grito en el cielo por la dichosa pastillita del día después o por la Ley del Aborto, o gente como algún intelectualoide catalán partidario del independentismo radical como es Albert Boadella y hoy enfrentado a la Generalitat y considerado persona non grata en su tierra. Todo ello, como dice el autor para "no perder el oligopolio de las letras 30 años después". Y todo ello lleva consigo que las ideas liberales-conservadoras son hoy las dominantes en la prensa española. Nos hacen creer que "los centros de agitación intelectual están hoy en la derecha". Y eso a un paso de las próximas elecciones al Parlamento Europeo, con una gran desmotivación de la gente, provocada por los mismo políticos en estos momentos de grave crisis económica y de ideas, que está provocando que en países del este de Europa, Francia, Alemanía o Inglaterra se defiendan ideas ultraconservadoras y los partidos políticos más extremistas se hacen cada vez más fuertes y poderosos, pudiendo crear un gran perjuicio a todos los europeos, en este momento que cada vez más decisiones no se toman en los países si no en este Parlamento, tan vilipendiado y poco valorado. Pero me quedo sobre todo con el corolario del artículo: "Que extraños son estos nuevos liberales que se siguen creyendo progresistas". Y ahora a arrascarse la cabeza y a pensar un poco.

domingo, 24 de mayo de 2009

La llamada de Ctulhu

Nada que ver con los "catulos", que eran las hostias en la frente que les pegaban a los pardillos en el insti. La llamada de Ctulhu es la obra maestra de H. P. Lovecraft y he de reconocer que yo me he criado viendo televisión, escuchando la radio, leyendo muchos comics y muchos, muchisimos libros. Todos empezamos leyendo a Salgari y Julio Verne y poco a poco cada vez vas leyendo cosas diferentes y te encuentras con Tolkien o con Lovecraft, casi por casualidad, y tu vida cambia. Empiezas por investigar y descubres joyas como esta novela. La verdad, es que con las novelas de terror o de misterio, sobre todo si era por la noche y después de haberte hechos los tocamientos nocturnos reglamentarios, te ponías a leere estas historias y te hacías caquita líquida, pero a la noche siguiente volvías a hacer lo mismo, a los tocamientos y a los libros, claro está. The Call of Ctulhu (2005) de Andrew Leman es una adaptación de la novela de Lovecraft, muda y en blanco y negro (sí, ya sé, que esto en un principio te puede echar para atrás, pero merece la pena), con una estética muy de expresionismo alemán, tipo Gabinete del Dr. Caligari, con sus edilicios descolocaos y eso, y sus monstruitos, nada de ordenador ni leches, sino de esos hechos fotograma a fotograma, como los de entonces, y sus rotulitos antiguos. No os voy a desvelar nada de la historia, para que lleguéis vírgenes a la obra pero, os aseguro que pasareis un buen rato (son sólo 45 minutos de metraje). Interesantísima, no te pasará desapercibida.

jueves, 21 de mayo de 2009

El Abogado del Terror

¿Quién es Jacques Vergés? Se trata de un celebre abogado nacido en Tailandia, hijo de un cónsul francés y una institutriz vietnamita, criado en la isla de Reunión. En este documental podemos ver como este comunista, anticolonialista y defensor de, entre otros, del criminal nazi Klaus Barbie, Milosevic (que finalmente acabó rechazándolo), el terrorista Carlos el Chacal, o de algunos de los miembros del Ejercito Rojo de liberación alemán o del Frente de Liberación argelino. En los medios de comunicación franceses se le conoce como el "abogado del diablo" y su autobiografía se llama "El brillante bastardo" (toda una declaración de principios). En este documental de más de dos horas de duración vemos las entrevistas no sólo del protagonista si no de políticos, terroristas,... Este ser, unas veces da la sensación, con su cara de no haber roto nunca un plato, de ser un personaje encantador y otras, como buen encantador de serpientes, se convierte en un descerebrado que es capaz de justificar cualquier atrocidad con sus razones simplistas, justificando lo injustificable con una arrogancia y un cinismo que provoca una antipatía extrema. En el documental el personaje es tratado con total equidistancia y ecuanimidad, presentando solo los hechos y sin crear juicios que nos harían declinar nuestra opinión a uno u otro lado. Su papel como defensor de algunos de estos monstruos es demostrar a la sociedad que los acusados se convierten en acusadores, que no tienen por que justificar sus crímenes, bien al contrario, ya que son producto de una lucha contra un sistema opresor que les obliga a enfrentarse a él utilizando todas las armas que tienen a su alcance. Cuando le preguntan en la película si habría defendido a Hitler en un juicio, contesta que "defendería a Bush. Si se declarara primero culpable". Todo un personaje. Un buen documental, no sólo para conocer a este abogado, si no para conocer algunos importantes personajes, de las situaciones políticas y del porque y de las consecuencias de algunos atentados terroristas ocurridos en los últimos cincuenta años.

sábado, 25 de abril de 2009

The International: Dinero en la sombra

Pues para festejar cumpleaños (de María -8 añazos ¡ya!- y el mío -yo soy como las folclóricas, no desvelo mi edad-) y aprovechando que los abuelos se quedaban con las peques hemos vuelto a ir al cine esta noche. Yo no se si es por que no elegimos bien las películas o es que cada día se hacen peores pelis, pero vamos, que nos estrellamos cada vez que vamos al cine. La verdad es que tampoco esperaba mucho de esta, así, ya de entrada, pero mi sospecha se vio confirmada. Aprovechando que los culpables de la crisis actual son los Bancos, que son unos especuladores de mierda, y de los políticos que se corrompen por el dinero, pues nada, escribimos un guión y hacemos una película con un aire de crítica social y un regusto a impotencia ante tantos desmanes. Y ni es una crítica creíble, ni el argumento se sostiene en ningún momento, a veces es demasiado complejo y enrevesado y a veces demasiado simple y previsible y cogido con alfileres. Que los bancos y las grandes multinacionales amparan a los políticos y estos en un feedback, retroalimentan a aquellos, es algo de tan visto y oído, predecible, pero la manera de contarlo (con una cuidada fotografía y recorriendo el mundo de punta a punta) es burda y simplona. Y es que un poli de la Interpol se pone a investigar, con la ayuda de una abogada, la implicación de un banco luxemburges en el tráfico de armas y se lia la marimorena, como no podía ser de otra manera. Por Naomi Watts no pasan los años, y no se si será que a uno le empiezan a gustar las madres maduritas con niños pequeños mas que las jovencitas veinteañeras (que, ya se sabe, la gallina vieja hace mejor caldo) y aunque hace un papel mas bien tontuno, es mejor que Clive Owen, que ni a palos le quitan la misma expresión durante toda la película, de cara culo estreñido con úlcera "diodenal". La escena en el Guggenheim está muy bien realizada, pero que media docena de tíos se líen a tiros con ametralladores durante diez minutos y no envíen al Séptimo de Caballería no se lo cree ni Cristobalito Balmoño. La falta de garra, de acción y su previsibilidad, me hace calificarla como un fracaso, aunque si quieres quemar dos horas de tu vida la puedes ver, aunque hay cosas mejores que hacer y no te explico como, que yo no digo ná, pero lo digo tó.

jueves, 23 de abril de 2009

United States of Tara

Dicen que madre sólo hay una, pero ¿qué pasaría si un día te levantaras y descubrieras que no tienes una , sino cuatro?, ¿cómo sería esto posible? Pues gracias a la mente diabólica de Diablo Cody, una stripper que se convirtió en bloguera y posteriormente en guionista de la oscarizada Juno. Para ser madre no es necesaria una sola personalidad, has de ser la madre perfecta, la mujer perfecta, la amante perfecta, la mejora amiga de tus hijos y de sus amigos,... Toni Collete (La boda de Muriel) es Tara, una mujer de cuarenta años que en cuanto se rompe la tranquilidad del hogar deja salir a sus monstruos interiores de su personalidad múltiple: T, una jovencita de dieciséis años obsesionada con el sexo, la ropa y los videojuegos; Buck, un camionero sureño, amante de las armas, la cerveza y las mujeres y Alice, la madre perfecta y defensora de los valores familiares y gran cocinera. Una auténtica cuatro en uno. Mientras, Max el marido de Tara, con el que tiene el acuerdo de no practicar sexo con ninguna de las otras personalidades, intenta mantener una vida lo más normal posible y ayudar a sus hijos: Kate, una listilla con aires de autosuficiencia y Marshall, un mariquita que no sabe como salir del armario. Los acontecimientos se van sucediendo y las múltiples personalidades van surgiendo dando lugar a divertidísimas situaciones.
United States of Tara

Bajo este sol tremendo (y estamos en el mes de abril)

Bajo este sol tremendo es el título es la primera novela del argentino Carlos Busqued, una especie de road-movie al estilo de las películas de los hermanos Coen que desde el comienzo te deja sin aliento, sin descripciones innecesarias ni largas cavilaciones filosóficas. Todo es tal cual lo cuenta, sin florituras ni dobleces, todo es nítido, hasta en los momentos más oscuros. La novela empieza mostrándonos a Cetarti, un ser sin esperanzas, pasivo, sin oficio ni beneficio conocido, que ve la vida pasar delante de un televisor mientras se hincha a fumar porros, cuando recibe la noticia de que su madre y su hermano, con los que apenas tiene contacto, han sido asesinados. Es una especie de Ignatius Really, el protagonista de la Conjura de los necios de John Kennedy Toole, otro antiprotagonista, que como decía al principio de la su novela, la fortuna hace girar sus rueda hacia abajo y nunca sabemos la desagradable sorpresa que nos espera. Entonces llegará a un pueblo infecto, que es un auténtico lodazal insalubre, donde se encuentra con Duarte, un exsuboficial del ejercito, amigo y albacea del asesino de su madre, con el que se compincha para cobrar el seguro del difunto. Les acompaña Danielito un joven, hijo del asesino de la madre de Cetarti, que a pesar de su corta edad se busca la vida de cualquier manera posible, aunque eso sea ilegal o le pueda causar problemas. La Argentina profunda y lo peor de cada uno de los personajes van saliendo a la luz, sin que el autor se enzarce en reflexiones psicológicas, solo la realidad pura y dura del día a día de estos outsiders, convirtiéndose en una ácida crítica de esa sociedad. A veces resulta un poco árida, no sólo por la historia en si sino por que usa palabras y giros argentinos que resulta un tanto incomprensibles pero eso no quita para considerarla una gran novela.

viernes, 17 de abril de 2009

Un hombre en la oscuridad

No, no voy a hablar de la vida de un trabajador del Metro, ni de un putero en medio de la noche perdido en la Casa Campo, sino del libro de Paul Auster del mismo título. Yo, que me convertí en un Austeriano (bonito palabro) convencido después de leer su Trilogia de Nueva York y que me quedé con un sabor agridulce leyendo Brooklyn Folies, tras leer Un hombre... me siento un tanto defraudado por el resultado. La forma de escribir y describir a sus personajes y situaciones es, como casi siempre, magnífica, pero me resulta demasiado desilvanada, como escrita sin ganas y dejados los personajes y las historias a medias, algunas incomprensiblementes. Muchas buenas ideas muy mal desarrolladas. Partiendo de la teoría del filósofo italiano del siglo XVI Giordano Bruno de la existencia de mundos paralelos, ya que si Dios existe y es infinito, entonces debe de haber un número infinito de mundos, de pronto nos encontramos a un hombre hundido en un agujero en medio de un campo de batalla de una nueva guerra civil en los EstadosUnidos entre Federales y Secesionistas. Sin saber como ha llegado allí, ni el por qué de esa guerra, ya que ese no es su mundo, unos soldados le dicen que él es el salvador de ese mundo paralelo y que la única manera de salvarlo es matando a un anciano crítico literario que pertenece a su verdadero mundo que debido a su insomnio y para poder pasar sus noches en blanco se ha inventado este mundo paralelo, convertido en un mundo cierto en ese otro plano. ¿Pero qué, cómo, qué me cuentas? Es decir, un lío padre de tres pares de cojones que en poco más de 200 páginas se ventila de un plumazo y todo ello haciendo un max-mix que te deja "cero grados", es decir, ni frío, ni calor. Es capaz de la invención de una América alternativa, sin guerras de Irak y con las Torres gemelas aún en pie, con seguridad social y libre de contaminantes y llena de energías renovables, es decir, un mundo feliz y un tanto ridículo, pero también es capaz de destapar en tres párrafos y con una intensidad contenida el desasosiego, la desesperación, el dolor y la amargura, para concluir finalmente, que a pesar de todo "el peregrino mundo sigue girando". Auster, capaz de lo mejor y lo peor, termina quedándose en un terreno de nadie. Lástima.