Se abre el telón y se ve a un hombre bajandose los patalones y agarrándose una enorme picha. En ese momento aparece una mujer en escena y el tío le dice que se arrodille. Se cierra el telón. ¿Cómo se llama la película? ... Ámamar.
Si algo se le puede criticar a la película, en ningún caso puede ser la utilización de la tecnología. Técnicamente es perfecta, o casi, ya que si te ponen, como fue mi caso, unas gafas que pesan media tonelada, al cabo de las dos horas y pico que dura la película, acabas hasta las narices, y nunca mejor dicho, de las dichosas gafitas. Y es que James Cameron ya lo demostró con Titanic, en la que del mismo modo puso a la técnica por delante de la historia y en ello es un maestro, con una ambición desmedida. No hay precedentes en el uso de la técnica del 3D que aquí se hace, combinando fetichismo tecnológico con mística New Age. La mejor definición que he oído de esta película es la que hizo un tipo cuando salíamos del cine: Es una mezcla entre Pocahontas y Matrix.
Pero yo me pregunto, si ahora que se están haciendo tantas películas utilizando esta técnica (ahora todas las pelis de animación son en 3D) esto no tendrá que ver con la lucha de la industria contra la piratería y sobre todo contra los screeners, ya que si después de gastarse una talegada de millones de dolares en producir una película tan faraónica como ésta no pueden dejar que el momio se les escape por algún lado. Es decir, hacer una película soberbia técnicamente, de la que todo el mundo habla, gastar un montón de pasta en publicitarla e impedir el pirateo, por que además esta es una película de las que hay que ver en pantalla grande y en 3D para disfrutarla totalmente y comprender el por qué se ha montado tanto revuelo con ella. La cuadratura del circulo y negocio redondo.
La historia no tiene ningún interés y aunque la intenten adornar con un discurso ecologista y de afear la política de las multinacionales en su lucha por conseguir el mayor beneficio a sus inversiones utilizando cualquier instrumento incluso el exterminio de las comunidades aborígenes, hemos de pensar que es un producto hollywoodiwense de una de las mayores productoras y que además espera llevarse un gran número de premios de la Academia en la próxima entrega de los Oscars, lo que nos lleva a pensar que tampoco podemos esperar una gran y ácida crítica, pero se podía esperar bastante más, que tuviera por lo menos algún sentido la historia y es que no lo tiene. Ya he dicho que técnicamente es innovadora y que a partir de ahora nos esperan muchos años de 3D por delante, pero la historia no, incluso tiene dos demandas por plagio. Es la típica historia del soldado que cuando conoce a los enemigos contra los que ha de combatir se vuelve un fiel defensor de ellos y finalmente en el cabecilla rebelde que dirigirá la lucha contra el mal representado por un comandante de los Marines que no le mata ni la madre que lo parió y que resulta totalmente patético y muy poco creíble (de lo peor de la película). La historia es totalmente predecible y poco interesante y solo la perfección de las imágenes te impide levantarte a mitad de de la película e irte a tu casa o a hacer cosas más interesantes. Los diálogos simplísimos, los personajes mil veces vistos (los estereotipos del héroe que cuestiona su misión, del militar malvado y de la soldado buena que se alía finalmente contra los que anteriormente eran sus enemigos por que se da cuenta de quien son los realmente malos, la científica que trabaja para conseguir el éxito de su proyecto, los lugareños defensores de la naturaleza, ...). Este pastiche es una mezcla entre Aliens,Terminator o Iron Man (los trajes de lucha de los marines), las arengas a lo Braveheart y las batallas épicas entre la tecnología a lo Star Wars o la lucha entre Caín y Abel de 300, como unos pocos seres sin apenas armas y montados en unos bichos jurásicos son capaces de acabar con todo un ejercito perfectamente formado y mejor dotado. Y todo ello en versión para todos los públicos y con un final totalmente previsible: al final ganan los buenos y los malos se marchan para siempre jamás y dejar en paz a los pobres Na´vis. Mucho ruido para tan pocas nueces, pero que como siempre, nos harán creer que es otra de esas películas que no te puedes perder y mucho menos no verla en el cine con las dichosas gafas.
domingo, 21 de febrero de 2010
sábado, 13 de febrero de 2010
Cine y novelas
Cuando lees una novela te imaginas a los personajes y te haces una idea "física" de como serían, una imagen que el autor graba en tu cerebro, pero que para otro lector del mismo libro puede ser diferente. Esa es la magia de un buen libro: darte la posibilidad de adentrarte en el personaje y de apoderarte de él. De darle tu forma y hacerlo un poco más tuyo.
Por eso normalmente, al ver una película de la que has leído el libro en el que está basada, o lo mismo con un comic, siempre sueles pensar lo mismo: "es malísima, no se parece en nada al libro, el libro es muchísimo mejor". Adaptar una novela a la pantalla es muy tentador para muchos directores (y productores). Primero porque es una historia ya creada y de la que es más fácil escribir un guión y si, sobre todo, ha sido muy leída, reclamará la atención de los lectores del libro y llevara a mucha gente a verla. Lucia Etxebarria, a la que no tengo ningún aprecio, dijo que cuando vendes una novela al cine es como cuando vendes a tu hija a un burdel, si la joden, te aguantas. Y es cierto.
Los que hemos leído a Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle, tenemos a Peter Cushing grabados en la cabeza y en la retina cuando nos imaginamos como sería el personaje, por su gran interpretación en El perro de Baskerille. Pero no nos podemos imaginar a Robert Downey Jr. en el papel. Hoy he visto la película de Guy Ritchie y me ha pasado eso, he dicho lo de que mala era la película. Me quité la chistera, sin tenerla, cuando vi Lock And Stock y Snatch (¿te gustan los chuchos?) aunque ya con Rockanrolla le vi el plumero, y parecía un más de lo mismo del director que se durmió en los laureles y sobrevive contando lo mismo de siempre.
Bien es cierto que el personaje de Sherlock Holmes era en la novela un drogadicto, borrachín, boxeador y de extremada inteligencia, pero contarnos que era una bisexual, graciosete y chisgarabis, no sé, no sé. Me suena a tomadura de pelo. No es creible. Y no sé si me da más sonrisa o sonrojo. Y del Watson interpretado por Jude Law mejor no hablo, en dos palabras, im-prezionante.
La historia es ridícula, la trama de misterio inverosímil y no tiene ningún interés. Eso si, la ambientación, las imagenes masónicas y los decorados son espectaculares y me recuerdan al From Hell de Alan Moore y su adaptación cinematográfica. Le quieren dar una patina a la película de seriedad con la imagen del cuervo recordando a Edgard Alan Poe, pero no lo consiguen en ningún momento. Y lo peor es que al final sale la imagen del Doctor Moriarty abriendo la puerta a una segunda parte.
Espero que al protagonista, lo mismo que le deseo en Iron Man,que la segunda parte sea mejor que la primera. Pero como suele pasar siempre, solemos decir que la segunda parte es peor que la primera, lo que me da que pensar que si de una adaptación siempre sale una mala película, de la mala adaptación al cine de una novela, ¿cómo será la segunda película? Se me ha pirado el panchito y se me han quemado las neuronas para seguir escribiendo. Lo siento. Hasta otro día.
Por eso normalmente, al ver una película de la que has leído el libro en el que está basada, o lo mismo con un comic, siempre sueles pensar lo mismo: "es malísima, no se parece en nada al libro, el libro es muchísimo mejor". Adaptar una novela a la pantalla es muy tentador para muchos directores (y productores). Primero porque es una historia ya creada y de la que es más fácil escribir un guión y si, sobre todo, ha sido muy leída, reclamará la atención de los lectores del libro y llevara a mucha gente a verla. Lucia Etxebarria, a la que no tengo ningún aprecio, dijo que cuando vendes una novela al cine es como cuando vendes a tu hija a un burdel, si la joden, te aguantas. Y es cierto.
Los que hemos leído a Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle, tenemos a Peter Cushing grabados en la cabeza y en la retina cuando nos imaginamos como sería el personaje, por su gran interpretación en El perro de Baskerille. Pero no nos podemos imaginar a Robert Downey Jr. en el papel. Hoy he visto la película de Guy Ritchie y me ha pasado eso, he dicho lo de que mala era la película. Me quité la chistera, sin tenerla, cuando vi Lock And Stock y Snatch (¿te gustan los chuchos?) aunque ya con Rockanrolla le vi el plumero, y parecía un más de lo mismo del director que se durmió en los laureles y sobrevive contando lo mismo de siempre.
Bien es cierto que el personaje de Sherlock Holmes era en la novela un drogadicto, borrachín, boxeador y de extremada inteligencia, pero contarnos que era una bisexual, graciosete y chisgarabis, no sé, no sé. Me suena a tomadura de pelo. No es creible. Y no sé si me da más sonrisa o sonrojo. Y del Watson interpretado por Jude Law mejor no hablo, en dos palabras, im-prezionante.
La historia es ridícula, la trama de misterio inverosímil y no tiene ningún interés. Eso si, la ambientación, las imagenes masónicas y los decorados son espectaculares y me recuerdan al From Hell de Alan Moore y su adaptación cinematográfica. Le quieren dar una patina a la película de seriedad con la imagen del cuervo recordando a Edgard Alan Poe, pero no lo consiguen en ningún momento. Y lo peor es que al final sale la imagen del Doctor Moriarty abriendo la puerta a una segunda parte.
Espero que al protagonista, lo mismo que le deseo en Iron Man,que la segunda parte sea mejor que la primera. Pero como suele pasar siempre, solemos decir que la segunda parte es peor que la primera, lo que me da que pensar que si de una adaptación siempre sale una mala película, de la mala adaptación al cine de una novela, ¿cómo será la segunda película? Se me ha pirado el panchito y se me han quemado las neuronas para seguir escribiendo. Lo siento. Hasta otro día.
sábado, 23 de enero de 2010
Un lugar llamado Oreja de Perro
La novela del peruano Ivan Thays es, simplificando, una gran novela. En poco más de 200 páginas el autor nos relata como un periodista es enviado a un lugar llamado Oreja de Perro, en la zona peruana de Ayacucho, para cubrir la visita del presidente Alejandro Toledo, al que retrata como un alcohólico derrotado que sabe del fin de su presidencia y de la derrota de su partido en las próximas elecciones. En este viaje le acompaña un fotógrafo alcohólico y tarambana, pero con una sagacidad para adentrarse en el alma y la personalidad de todo el que le rodea, un escrutador de mentes y de historias.
Alrededor de ellos se mueven una serie de personajes que con gran precisión se van introduciendo en la narración mostrándonos, con una magnífica prosa, la dura situación vivida por los indígenas, siendo rehenes en la lucha encarnizada entre los soldados y los grupos armados revolucionarios que imperaban en la zona y que fueron los que más caro pagaron por ese conflicto. A veces, con una detallada dureza extrema y otros con suma agilidad nos desvela la lucha de estas gentes por sobrevivir. Los personajes son duros como rocas pero detrás de esa mascara todos esconden un pasado que les ha marcado para siempre y que viven y luchan con el recuerdo del pasado.
Uno de los temas más importantes de la novela es la memoria o la falta de ella, la memoria de los individuos y de la colectividad y como el recuerdo de los acontecimientos pasados nos hacen sufrir con el recuerdo de la perdida pero a la vez nos hacen restañar las heridas del pasado. Pero, ¿existe esperanza después de tanto sufrimiento? La respuesta tiene un sabor agridulce, porque nada es blanco o negro, sino que está lleno de matices y emociones que nos hacen cambiar la respuesta a la misma pregunta en momentos diferentes.
Una novela dura pero muy bien escrita con un ritmo muy ágil, con un humor muy ácido y con mucho doble sentido tanto en el lenguaje como en las situaciones y que nos abre las puertas a una nueva generación de grandes escritores sudamericanos. Y éste lo es.
Alrededor de ellos se mueven una serie de personajes que con gran precisión se van introduciendo en la narración mostrándonos, con una magnífica prosa, la dura situación vivida por los indígenas, siendo rehenes en la lucha encarnizada entre los soldados y los grupos armados revolucionarios que imperaban en la zona y que fueron los que más caro pagaron por ese conflicto. A veces, con una detallada dureza extrema y otros con suma agilidad nos desvela la lucha de estas gentes por sobrevivir. Los personajes son duros como rocas pero detrás de esa mascara todos esconden un pasado que les ha marcado para siempre y que viven y luchan con el recuerdo del pasado.
Uno de los temas más importantes de la novela es la memoria o la falta de ella, la memoria de los individuos y de la colectividad y como el recuerdo de los acontecimientos pasados nos hacen sufrir con el recuerdo de la perdida pero a la vez nos hacen restañar las heridas del pasado. Pero, ¿existe esperanza después de tanto sufrimiento? La respuesta tiene un sabor agridulce, porque nada es blanco o negro, sino que está lleno de matices y emociones que nos hacen cambiar la respuesta a la misma pregunta en momentos diferentes.
Una novela dura pero muy bien escrita con un ritmo muy ágil, con un humor muy ácido y con mucho doble sentido tanto en el lenguaje como en las situaciones y que nos abre las puertas a una nueva generación de grandes escritores sudamericanos. Y éste lo es.
sábado, 16 de enero de 2010
Osama Bin ¿Llamazares?

Es que nos quejamos de los servicios de inteligencia (¿mande?) españoles, pero estos de la CIA son como los Motadelo y Filemón, agentes de la TIA. Tanto dinero que se gastan para seguridad y se les cuela en un avión un tio con los explosivos llenos de palominos (lo llevaba en el culo y debía ir marcando paquete como Manolete y todo despatarrado, como para pasar desapercibido, coño), otro se les cuela en Afganistan y aunque sabían que era una agente doble, no lo registran por que era coleguita y mata a nueve americanos. Y ahora utilizan el careto de Llamazares (lo que les faltaba a estos de IU, los pobres, pero eso les pasa por comunistas y maricones y todas las cosas, que el que anda con fuego que se joda) para hacer un retrato robot de Bin Laden, según dicen bajando la foto del Google. La verdad es que salvo el pelo, parecerse, parecerse, mas bien poquito. Esto es para incluirlo en el Photoshopdisasters. Manda huevos que la seguridad del mundo mundial dependa de estos listos... virgencita, virgencita. Yo, por si acaso no viajo a los USA no vaya a ser que me confundan con el asesino de los lavabos de señoras, que ha matado a cincuenta viejas mientras hacian sus necesidades en los Wallmart, que allí son muy cochinos y unos depravados, y es que aunque en el retrato robot mide lo mismo que un perro sentado y tiene el pelo rubio y ralo como el chumino de la Britni-spirs, pero llevaba gafas y pantalones chinos del tipo Carrefour como yo. Y ya se sabe, allí primero te enchironan, después te dan el traje a rayas y la pastilla de jabón y te meten seguidamente a las duchas a desparasitarte y arreglarte las almorranas, que ya tendran tiempo de hacerte preguntas cuando lleves una temporada en la sombra y estes mas manoseo por los negros que las tetas de la Nuria Bermudez. Que si me pierdo algún día que no me busquen en la tierra de las libertades. ¡Ay, que miedo¡
viernes, 1 de enero de 2010
Feliz 2010¡
Pues no es que nos lo pinten muy bien el año que acabamos de empezar, que si la crisis no ha acabado aún, a pesar de los "brotes verdes" (me encantan las metáforas, los aforismos, retruécanos y neologismos que utilizan los politiquillos, tertulianos y demás listos de los cojones para hablar mucho sin decir nada y así seguir mintiendo a la mayoría de las personas humanas, en fin, que le vamos a hacer, siempre fue así pero ahora más, otro día escribiré sobre el aborregamiento de las masas que diría Ortega si levantara la cabeza) y que si bla, bla, bla.
Este año no pudimos pasar la Nochevieja en Santander (lastima, aunque ya no sólo es la Nochevieja, es que ha habido años que nos lo hemos pasado mejor la noche del 30 que la del 31), pero pasamos Nochebuena y Navidad y como siempre lo pasamos de miedo viendo a todos porque la risa es la mejor medicina para recuperarse de las tristezas del crudo invierno, desperezar el espíritu y cargar pilas durante una temporada. Y es que fue inenarrable la cena en casa de Cesar y Susana (bueniiiiiísimas las pizzas de Susi, como siempre) en compañía del DJ Residente y su preguntas sin respuestas (me puede, lo juro, su ingenuidad innata) y tras los postres, champuses y demás las risas fueron apoteósicas, pero uno que está un poco mayor a las primeras de cambio se bate en retirada, por que una retirada a tiempo es una victoria, o al menos eso es lo que dicen los "loosers" para cubrir las apariencias. ¡Asesino¡ un día de estos me matas.
Y es que a pesar de todos los malos augurios con los que los agoreros nos quieren todos los días hacer que nos desayunemos, comamos, merendemos y cenemos, acabamos el año 2009 con risas y alegrías y comenzamos el 2010 con esperanzas y anhelos. Os deseo lo mejor para este Año Jubilar y si alguno tiene lo que hay que tener para hacer el Camino de Santiago, por favor que no cuente conmigo, que yo soy poco amigo de santos, curas y gente crédula en general, que aunque estudie mixtas en el Instituto (decían que era lo mas fácil y ahí acabábamos los más vagos) para estas cosas soy más de ciencias y si no es demostrable empíricamente no me creo lo de la salvación eterna y esas historias. Pero para cualquier otro evento divertido ya sabéis donde y como encontrarme (je,je,je¡)
Este año no pudimos pasar la Nochevieja en Santander (lastima, aunque ya no sólo es la Nochevieja, es que ha habido años que nos lo hemos pasado mejor la noche del 30 que la del 31), pero pasamos Nochebuena y Navidad y como siempre lo pasamos de miedo viendo a todos porque la risa es la mejor medicina para recuperarse de las tristezas del crudo invierno, desperezar el espíritu y cargar pilas durante una temporada. Y es que fue inenarrable la cena en casa de Cesar y Susana (bueniiiiiísimas las pizzas de Susi, como siempre) en compañía del DJ Residente y su preguntas sin respuestas (me puede, lo juro, su ingenuidad innata) y tras los postres, champuses y demás las risas fueron apoteósicas, pero uno que está un poco mayor a las primeras de cambio se bate en retirada, por que una retirada a tiempo es una victoria, o al menos eso es lo que dicen los "loosers" para cubrir las apariencias. ¡Asesino¡ un día de estos me matas.
Y es que a pesar de todos los malos augurios con los que los agoreros nos quieren todos los días hacer que nos desayunemos, comamos, merendemos y cenemos, acabamos el año 2009 con risas y alegrías y comenzamos el 2010 con esperanzas y anhelos. Os deseo lo mejor para este Año Jubilar y si alguno tiene lo que hay que tener para hacer el Camino de Santiago, por favor que no cuente conmigo, que yo soy poco amigo de santos, curas y gente crédula en general, que aunque estudie mixtas en el Instituto (decían que era lo mas fácil y ahí acabábamos los más vagos) para estas cosas soy más de ciencias y si no es demostrable empíricamente no me creo lo de la salvación eterna y esas historias. Pero para cualquier otro evento divertido ya sabéis donde y como encontrarme (je,je,je¡)
martes, 8 de diciembre de 2009
Goodbye Solo
A veces te encuentras con esas películas que aquí pasan totalmente desapercibidas, que casi nadie ha visto y que son auténticas joyitas. Dirigida por el americano de origen iraní Ramin Bahrani (que también dirigió Chop Shop otra de esas películas inclasificables y que también me impactó por el retrato tan ácido que hace de la sociedad americana) fue Ganadora en Venecia del Premio de la Crítica y nos cuenta la relación que se gesta entre un taxista senegalés (paradigma de esa inmigración que llega a "la tierra de las oportunidades" en busca del logro de sus sueños y que sufre una existencia gris y monótona) y un viejo americano huraño y distante que lo que desea es apartarse de un mundo hostil y ajeno. Dos extraños que sencuentran, cada uno en una encrucijada de su vida, buscando soluciones a sus conflictos y que deciden juntar sus vidas en busca de una solución. Una radiografia cruda de una sociedad egoista en la que las personas nos cruzamos unas con otras sin tener un segundo para parar nuestro ritmo diario y encontrarnos y conocer al diferente, pero esta película es un canto a la solidaridad y a la esperanza, o tal vez no. El final aunque pueda parecer previsible, es de esos que te dan para mantener una buena charla sobre lo divino y lo humano tras acabar de ver la película. Y no cuento más del argumento, sólo os la recomiendo ya que merece la pena.
Y para demostrar que se puede hacer buen cine por dos duros, nada mejor que ver The hunt for Golum, hecha por un grupo de fanáticos de Tolkien y el Señor de los Anillos, que cuenta como Trancos va en busca de Gollum. Enlace para verla con subtítulos aquí.
Y para demostrar que se puede hacer buen cine por dos duros, nada mejor que ver The hunt for Golum, hecha por un grupo de fanáticos de Tolkien y el Señor de los Anillos, que cuenta como Trancos va en busca de Gollum. Enlace para verla con subtítulos aquí.
lunes, 30 de noviembre de 2009
La decadencia del Imperio
En esta época de buenismo y buen rollito parece que hay que pedir disculpas y compensar no sólo por los nuestros errores si no por los de nuestros tatara-tatara-tatarabuelos. No sólo tenemos que ser buena gente y además parecerlo es que debemos echar un vistazo a lo que hayan hecho nuestros antepasados sin tener en cuenta que eran otros tiempos y había otros principios, que posiblemente visto con los ojos y la ética actual fueran horribles los atropellos cometidos, cuando nuestro país era una Imperio donde nunca se ponía el sol, contra los pobrecitos moriscos, judíos, gitanos, los incas, los quechuas, los calvinistas, los luteranos, saharauis, etc, etc. Vivimos en un país con una historia antiquísima y por tanto hemos cometidos muchos acierto pero también habrá una gran lista de errores, seguro que la lista de agraviados por España es practicamente interminable e incluso dentro de la actual España hay "personas" que se sientes agraviados y perseguidos desde tiempos ancestrales por el pueblo español o por los ricos, los de derechas, los de izquierdas y los del medio.
Pero, ¿qué culpa tenemos nosotros, el pueblo, los ciudadanitos de a pie, de lo ocurrido hace cientos de años? Antes los historiadores se dedicaban a contar su parte de la historia, la de los vencedores o los vencidos y contada a su manera, de la manera más objetiva que su visión en ese momento y sus entendederas les permitiera. Ahora son los políticos los que se encargan de hacerlo en función, en muchos casos a cuestiones políticas actuales, a sus intereses partidistas y no siempre eso significa que es lo mjeor para España y sus ciudadanos. Ellos son los que deciden si fue correcto o no y eso es peligroso. Por que las decisiones que tomen ahora pueden ser cambiadas si hay un cambio en el poder y hacer declaraciones y leyes contrarias a las tomadas por los anteriores gobernantes y los ciudadanos de a pie no entendemos que es lo que pasa e intentan justificar sus decisiones y convertirla en verdad irrefutable imponiendo sus planteamientos con Leyes y Decretos por razones más propagandísticas y para distraer a la opinión pública o justificar sus "desatinos". Pero no sólo los políticos se conforman con pedir disculpas por los sucesos ocurridos hace 400 años o más es que además en esta época de crisis hemos de compensar a los sucesores de los tatara-tatara-tataranietos de aquellos pobrecitos moriscos, judíos,... ¿Pero podemos compensar a todos ellos para que nuestro sentimiento de culpa quede limpio y ellos se sientan justamente recompensado? ¿Y a quien pagamos y cuanto? ¿Vamos a dar asilo y pasaporte a todos los saharauis que nos lo pidan por que son víctimas de la política de Marruecos? Pues no lo tengo muy claro.
Es cierto que se cometieron injusticias en el pasado y que hemos de aprender de esos errores, pero para ello, ¿hemos de cargar todos con ese peso que es la verdad histórica? Es justo y necesario tener conciencia de la Historia y ser críticos y para ello es necesario que todos los españoles tengan información y que la enseñanza sea homogenea y no impuesta y dirigida por los politiquillos de esta o aquella comunidad autónoma, reconvertida a veces en Nación a base de Decreto o referéndum más o menos representativo, por que al final pasa como en las películas de vaqueros, que si enredas la historia el malo se convierte en bueno y viceversa y nada es lo que parece. Y mientras un niño catalán, gallego o vasco recibe una formación histórica el madrileño o el andaluz recibe otra totalmente diferente, muchas veces esa educación tiene un tufo nacionalista, catastrofista y de victimismo peligrosísimo y esa semilla plantada en la mente de un crío dará algún día su fruto. ¿Qué ocurrirá cuando tenga 20, 30 o 40 años, o con las terceras o cuartas generaciones criadas a los pechos de las soflamas nacionalistas soberanistas impuestas por el partido político de turno? Yo supongo que no lo veré, pero miedo me da lo que puedan ver mis nietos o mis tatara-tatara-tataraniestos. Cada vez más los jovenes criados en comunidades nacionalistas se sienten más favorables al independentismo y sus posturas son más radicales y en algunos casos más violentas y cercanas al totalitarismo y al pensamiento único de rechazo al diferente, al extraño. Lo que hay que hacer es integrar, unir y generar valores universales de respeto, tolerancia y pluralismo, enfrentándose al totalitarismo y al pensamiento único.
Hacen faltas proyectos y planteamientos nuevos para levantar la economía, pero para ello han de impulsar la cultura y la educación y que la imagen de España en el exterior que tan dañada ha quedado en los últimos años por los aznares-bigotudo-delasazores, zapaterus-horribilis, desatinos-Moratinos, hugos-chaves- porquenotecallas y alacranas-sierraleonenses se ha de recuperar ya que en estos momentos está por los suelos y en algunos casos somos el hazmerreir de todos y si queremos ser parte del G8 0 del G20 y ser un pais importante en la toma de decisiones del mundo si seguimos así vamos de culo.
Pero, ¿qué culpa tenemos nosotros, el pueblo, los ciudadanitos de a pie, de lo ocurrido hace cientos de años? Antes los historiadores se dedicaban a contar su parte de la historia, la de los vencedores o los vencidos y contada a su manera, de la manera más objetiva que su visión en ese momento y sus entendederas les permitiera. Ahora son los políticos los que se encargan de hacerlo en función, en muchos casos a cuestiones políticas actuales, a sus intereses partidistas y no siempre eso significa que es lo mjeor para España y sus ciudadanos. Ellos son los que deciden si fue correcto o no y eso es peligroso. Por que las decisiones que tomen ahora pueden ser cambiadas si hay un cambio en el poder y hacer declaraciones y leyes contrarias a las tomadas por los anteriores gobernantes y los ciudadanos de a pie no entendemos que es lo que pasa e intentan justificar sus decisiones y convertirla en verdad irrefutable imponiendo sus planteamientos con Leyes y Decretos por razones más propagandísticas y para distraer a la opinión pública o justificar sus "desatinos". Pero no sólo los políticos se conforman con pedir disculpas por los sucesos ocurridos hace 400 años o más es que además en esta época de crisis hemos de compensar a los sucesores de los tatara-tatara-tataranietos de aquellos pobrecitos moriscos, judíos,... ¿Pero podemos compensar a todos ellos para que nuestro sentimiento de culpa quede limpio y ellos se sientan justamente recompensado? ¿Y a quien pagamos y cuanto? ¿Vamos a dar asilo y pasaporte a todos los saharauis que nos lo pidan por que son víctimas de la política de Marruecos? Pues no lo tengo muy claro.
Es cierto que se cometieron injusticias en el pasado y que hemos de aprender de esos errores, pero para ello, ¿hemos de cargar todos con ese peso que es la verdad histórica? Es justo y necesario tener conciencia de la Historia y ser críticos y para ello es necesario que todos los españoles tengan información y que la enseñanza sea homogenea y no impuesta y dirigida por los politiquillos de esta o aquella comunidad autónoma, reconvertida a veces en Nación a base de Decreto o referéndum más o menos representativo, por que al final pasa como en las películas de vaqueros, que si enredas la historia el malo se convierte en bueno y viceversa y nada es lo que parece. Y mientras un niño catalán, gallego o vasco recibe una formación histórica el madrileño o el andaluz recibe otra totalmente diferente, muchas veces esa educación tiene un tufo nacionalista, catastrofista y de victimismo peligrosísimo y esa semilla plantada en la mente de un crío dará algún día su fruto. ¿Qué ocurrirá cuando tenga 20, 30 o 40 años, o con las terceras o cuartas generaciones criadas a los pechos de las soflamas nacionalistas soberanistas impuestas por el partido político de turno? Yo supongo que no lo veré, pero miedo me da lo que puedan ver mis nietos o mis tatara-tatara-tataraniestos. Cada vez más los jovenes criados en comunidades nacionalistas se sienten más favorables al independentismo y sus posturas son más radicales y en algunos casos más violentas y cercanas al totalitarismo y al pensamiento único de rechazo al diferente, al extraño. Lo que hay que hacer es integrar, unir y generar valores universales de respeto, tolerancia y pluralismo, enfrentándose al totalitarismo y al pensamiento único.
Hacen faltas proyectos y planteamientos nuevos para levantar la economía, pero para ello han de impulsar la cultura y la educación y que la imagen de España en el exterior que tan dañada ha quedado en los últimos años por los aznares-bigotudo-delasazores, zapaterus-horribilis, desatinos-Moratinos, hugos-chaves- porquenotecallas y alacranas-sierraleonenses se ha de recuperar ya que en estos momentos está por los suelos y en algunos casos somos el hazmerreir de todos y si queremos ser parte del G8 0 del G20 y ser un pais importante en la toma de decisiones del mundo si seguimos así vamos de culo.
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